En la década de 1960 se saldaron cuentas con la claudicación de la Generación del 30 que si bien como se vio en el apartado precedente– abrió un surco en la literatura ecuatoriana haciendo ingresar en el campo de las artes a los sectores populares, con su agotamiento los autores relevantes de esa década son:
De los guayaquileños Demetrio Aguilera Malta (1909-1981), Alfredo Pareja Diezcanseco (1908-1993), formaron el llamado Grupo de
Guayaquil. Entre las numerosas obras que produjeron los integrantes de este grupo se cuentan clásicos tales como Los Sangurimas de José de la Cuadra, Nuestro pan de Enrique Gil Gilbert, Las cruces sobre el agua de Joaquín Gallegos Lara, Siete lunas y siete serpientes de Demetrio Aguilera Malta y Baldomera de Alfredo Pareja Diezcanseco; libros que se han dado gran fama por su fuerte contenido social y por la crudeza con que retratan la realidad.
Todos estos escritores comprometidos con los temas sociales y determinados a mostrar la realidad del cholo montubio tal y como era (con jergas populares, palabras vulgares, escenas fuertes, etc.
Pero sin duda el mayor referente a la literatura ecuatoriana moderna es el novelista Jorge Icaza (1906-1978) con su novela Huasipungo, que es tal vez la obra ecuatoriana traducida a más idiomas.
Otra obra famosa y de alto contenido social de Icaza es la novela El Chulla Romero y Flores.
Adrián Pérez
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